Migrante, inmigrante o refugiado

¿Refugiado, emigrante, inmigrante o migrante?

Todos sabemos la fuerza que tiene el lenguaje periodístico. Tanto como el político. Hablo en este caso del término migrante, que me llama la atención no porque sea incorrecto, sino porque lo escucho cada vez con más frecuencia en los medios de comunicación para referirse a los que, hasta ahora, denominábamos refugiados o inmigrantes.

migrante

 

 

La Fundación del Español Urgente (Fundéu) nos explica con claridad que «refugiado no es lo mismo que inmigrante», o que «emigrante, inmigrante y migrante no significan lo mismo».

Resumamos los significados de los distintos términos:

Refugiado es el que huye (a menudo, de forma temporal) por su propia seguridad; no es correcto denominarlo inmigrante. Según la Real Academia Española: ‘persona que, a consecuencia de guerras, revoluciones o persecuciones políticas, se ve obligada a buscar refugio fuera de su país’.

Emigrante es el que sale de un país para establecerse en otro.

Inmigrante es el que llega a un nuevo país para establecerse en él.

Migrante, según la Fundéu, puede referirse tanto a un emigrante como a un inmigrante (debería aclararse según el contexto), y es un término más utilizado en Hispanoamérica (como en esta imagen de México). La Real Academia Española define migrar como ‘trasladarse desde el lugar en que se habita a otro diferente’.

 

migrante

 

Trato de pensar si la costumbre de escuchar tantas noticias sobre emigrantes (como los jóvenes españoles en busca de trabajo), inmigrantes (aquellos, por ejemplo, que se juegan la vida en balsas para llegar a las costas europeas en busca de una vida mejor) o refugiados (los miles de sirios que huyen de la guerra que asola su país desde hace cinco años) es lo que nos está llevando en estas últimas semanas a la generalización y el uso del término migrante como si englobara todas estas situaciones.

Queda claro que las palabras inmigrante y emigrante se refieren a la misma circunstancia, pero en «sentido» contrario. Es cierto que un refugiado huye de una situación conflictiva, más o menos duradera, pero no siempre es una guerra. Recordemos a Edward Snowden: ¿diríamos de él que es un migrante? Por otro lado, un inmigrante no solo huye de la pobreza: muchas veces huye también de conflictos bélicos. ¿Dónde está ahí la diferencia entre un inmigrante y un refugiado? Puede que la línea que separa un término y otro no esté muy clara en algunos casos y dependa de aspectos legales que desconozco. ¿Tendrá algo que ver el plan for migrants de Donald Trump para que nos estemos acostumbrando a utilizar el término migrante? En la primera imagen, ¿qué significa que el muro de Calais impedirá el paso de los migrantes? ¿Cerrará las fronteras a los que quieren salir, o a los que quieren entrar? ¿Dejarán pasar a los sirios, pero no a los senegaleses? En la evolución del lenguaje a veces se nos escapan los detalles. Quizá solo sea cuestión de matizar, es la conclusión que saco de esta reflexión en voz alta.

 

Siento una extraña sensación de superficialidad al pensar que la diferencia de la terminología es lo menos importante de esta situación que cada día nos alarma menos porque, por desgracia, forma parte de nuestra cotidianidad. Pronto llegará otro invierno más.

 

Para Tamara, Fidel, María, Nacho… y todos aquellos que levantan su voz por encima de las fronteras.

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